Rodriguez RIGOBERTO
Photographe
No es fácil sorprender el instante huidizo en que la piedra, por ejemplo, alcanza redondeces femeninas, y al mismo tiempo la belleza de la mujer alcanza perennidad de piedra. Solo un ojo en permanente vigilia puede captar esa conjunción fecunda de dos reinos de la naturaleza que se alzan en vuelo enamorado, sin cruzar los campos vecinos de la pornografía."







