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"Le rubis, la perle et le safir" Acrylique sur toile 120 x 120 x 3 cm |
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© Jean-Yves LESAGE  |
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El Reino encantado.Huellas en la arena. Colores de canto y de tierra. Todo aquello està inscrito en el corazòn del hombre entre la sombra y la luz. La poesìa està compuesta tambièn de la mirada que echamos a nuestras experiencias superadas. Se parece a aquellas flores que se calientan con el sol y sòlo exhalan su fragancia, cerrada la noche. Jean-Yves LESAGE forma parte de aquellos artistas que no olvidaron nada, ni las penas, ni los miedos, ni las alegrìas. Pero en su mundo todo empieza por una immensa carcajada. Si no hay irrisiòn en su trabajo, hay juegos, sensualidad, gravedad y placer. Su ritmo nos lleva a un juego de escondite en que estamos ora gato ora presa. Bien aparece que su verdad esté en esta dualidad. Se guarda de comprometerse para que la acciòn rebote sin cesar segùn su humor y la del espectador. El pintor utiliza señas que graba en la playa. Playa que crea para nosotros en el lienzo. Quizà venga una ola a cubrir los dibujos, pero sabemos que los castillos màs bellos son los que el mar se llevò para albergar a las sirenas. Este soñador ha conocido el mundo industrial. Primero uniò el hierro con el fuego para moldear los objetos, estampas. Luego con inteligencia y mètodo dominò las herramientas e instruyò a los hombres. Cuando comprendiò que su creatividad ya no encontraba su sustancia en el mundo material, supo abandonar para salir a la bùsqueda de nuestra fuente ocultada: la infancia. Hoy es un adulto que, con su experiencia, nos cuenta lo esencial: un rojo para la llama, un negro para arañar, un blanco para la bùsqueda, un azul para iniciar, un amarillo para calentar, una voluta para tranquilizar y conducir, una vertical para el rigor y la locura para atropellar. Como BRAQUE, domina la forma, la inmoviliza en su vuelo para que nuestra mente tranquilizada deje escapar la vida. No serà una paloma sino el beso boca a boca de dos pececillos que trazan el infinito. Sus escalas de Jacob son tambièn juegos de go y laberintos. Su pintura es un fuego de artificio que une en el polvo de las estrellas, el agua con el cielo. Poco a poco vamos descifrando y nombrando nuestros recuerdos sueltos para que se vuelvan conocimientos lùdicos. Gracias a Jean-Yves LESAGE, volvemos a encontrar las piedrecitas blancas de nuestro camino, triunfamos de los malos y nos hacemos los prìncipes del reino encantado. Régine MINET (Francia)
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