Isabel LENERO FRANCO
Peintre
En las pinturas de Isabel Leñero lo orgánico interactúa con lo sistemático. Progresiones geométricas se entrelazan con representaciones casi naturalistas del mundo vegetal. Intrincadas redes de hiedra conversan con series regulares de formas geométricas. A estas dos fuerzas generativas se agrega la intervención antojadiza, personalizada, de la autora que interrumpe y encapricha, enfatiza y niega los desarrollos inapelables. Esta intervención contamina, desestabiliza y jerarquiza el momento de encuentro, la conversación.
El orden natural y la progresión geométrica no ofrecen en el trabajo de Isabel un solaz, un territorio desafectado por la intervención subjetiva. En Plano Ilimitado vemos un grupo numeroso de formas romboidales sobre la izquierda de la tela. La regularidad de las formas y su uniformidad cromática sugieren una progresión aritmética. Sin embargo estas geometrías son imperfectas y hasta idiosincráticas. Chorreantes y de un azul celeste improbable, los rombos parecen un cardumen laboriosamente nadando hacia la superficie.
Por Fabian Cereijido
El orden natural y la progresión geométrica no ofrecen en el trabajo de Isabel un solaz, un territorio desafectado por la intervención subjetiva. En Plano Ilimitado vemos un grupo numeroso de formas romboidales sobre la izquierda de la tela. La regularidad de las formas y su uniformidad cromática sugieren una progresión aritmética. Sin embargo estas geometrías son imperfectas y hasta idiosincráticas. Chorreantes y de un azul celeste improbable, los rombos parecen un cardumen laboriosamente nadando hacia la superficie.
Por Fabian Cereijido







